
Nota del editor: lo siguiente es un extracto de un artículo publicado originalmente por Conrad Egusa en TechCrunch. El original está en inglés.

Una iglesia muy bonita en el centro de Bogotá, Colombia. Este barrio antiguo se conoce como La Candelaria.
Aunque la escena de startups todavía está muy concentrada en Bogotá y Medellín, la actividad empieza a brotar en otras regiones de Colombia.
En Barranquilla, en la costa Caribe, el ecosistema de startups gira alrededor de Koombea y de su carismático fundador, Jonathan Tarud. Muchas de las startups de la ciudad reciben ayuda de la compañía, que ha tomado un rol de liderazgo en el ecosistema y se ha vuelto un apoyo activo de eventos como Startup Weekend, entre otros. En Cali, la tercera ciudad del país, las compañías grandes de desarrollo componen buena parte del ecosistema tecnológico.
El gobierno está trabajando para promover actividades en otras ciudades, pero el segmento alto de la economía colombiana en general está limitado a unas pocas. Expandir la escena tecnológica, en ese sentido, puede ser tanto una cuestión de desarrollo más amplio como cualquier otra cosa.